Frases de Juan Antonio Villacañas

  • «Las flores y los pájaros son los mismos. Y el amor, la vida y la muerte aguardan: invencibles a todas las generaciones.»

    Comparte
  • « No sujetéis mi voz, que va de paso muy cargada de nubes y de lágrimas, y anda buscando encima del Diluvio al niño que en el hombre se levanta.»

    Comparte
  • La muerte tiene nombre de tiempo sepultado que nos habla

    Comparte
  • Delante de mí estás tú y yo soñando contigo.

    Comparte
  • Y que el amor nos sepa a amor, amando lo que de nada en todo se convierte. Y que llegar sea andar y estar pasando llenos de eternidad sobre la muerte.

    Comparte
  • La tierra es breve, tan breve como la solemnidad de un hombre.

    Comparte
  • Protegida está el alma de la tierra por sus mimados muertos. Los muertos por el alma tan cubiertos, que con toda su luz se les entierra.

    Comparte
  • Hay un punto final que nos aterra: en su llegar profundo. Un misterioso peso cuelga en la voz del mundo y alguien se está llevando de nuestros pies la tierra.

    Comparte
  • ¡Llorad, llorad, arcángeles hundidos en la profundidad de cada hombre!

    Comparte
  • Nos dejaste las cosas encima de la mesa mientras las horas, presas en el armario viejo, guardan la eternidad que en tu ausencia ha nacido. Hasta la vista, padre. Cuando baje esta carta al fondo de tus manos, léela como sabes, como la leen los muertos, y no pienses siquiera en la respuesta que nos darás un día.

    Comparte
  • El porvenir que ando buscando tiene sabor a eternidad junto al árbol del viento y el seno de la lluvia.

    Comparte
  • Llanto menudo, chirriar de estrellas: derrumbadas sobre cualquier camino o vecindad del agua, Glóbulo blanco y rojo de mi sangre, Célula irresistible de mi cuerpo, Que me haces andar sobre ti misma. Piedra como el amor, desnuda incertidumbre, Cárcel desconocida, Piedra infantil Yo soy tu propio llanto.

    Comparte
  • Dios está limitando con mi incredulidad. Constantemente. Y mi incredulidad es tanto Dios: Que estoy casi seguro de poder adorarle.

    Comparte
  • Tengo una inmensidad que tiembla en los océanos: siendo sólo una fuente pequeña como un ojo.

    Comparte
  • Los poetas no saben lo que dicen, ni cuando dicen amor ni cuando dicen muerte. Cualquier hombre vulgar enamorado sabe mucho más que ellos del amor y cualquier muerto sabe más de la muerte.

    Comparte
  • Si tengo que decir de dónde vengo: Se hará pequeño el tiempo y el espacio una lágrima.

    Comparte
  • Y no me duele nada excepto el corazón y la cabeza, las manos, la mirada, los huesos, la tristeza, no me duele y me duele la belleza.

    Comparte
  • Salgo de casa para dar descanso: a los cansados músculos del alma.

    Comparte
  • La verdad sonreía, haciéndome pensar que lo grande y lo pequeño son del mismo tamaño para la poesía.

    Comparte
  • Cada palabra es una luz que pasa.

    Comparte
  • ¿Qué pensaríamos nosotros si al llegar al seno de la Poesía todo fuera un vacío, una mentira? Porque si la poesía no es lo Divino, si la Poesía no es Dios, puede ser mentira, algo así como un ataque cerebral que irradia el corazón.

    Comparte
  • Ha de tender más a desnudar que a vestir, a descubrir que a cubrir.

    Comparte
  • Ando entre las palabras, busco al alma para doblar la esquina del espacio.

    Comparte
  • Gran fiesta de sintaxis, qué copiosa conversación humana repetida me circula en la lengua. Consumida está cada palabra en cada cosa.

    Comparte
  • Y vivirán en mí desintegrados: los átomos ardiendo de palabras.

    Comparte
  • Paz, la palabra de mármol, vigilia de los muertos, protegida de niños, ¡Qué irreverente el mundo: se refugia en tu templo!

    Comparte
  • Y esas palabras del amor, ¿qué tienen, qué eternidad las salva de este río tan crecido, camino del vacío?

    Comparte
  • Pero sólo está una: la Palabra, que nos presta su boca en tinieblas como resurrección.

    Comparte
  • Pero es cierto que existe un misterio de carne en todas las palabras.

    Comparte
  • Si el dolor no se muere lo haremos poesía.

    Comparte
  • El universo ¿es grande? ¿huye del dios de la Sabiduría? Ande por donde ande, sólo la Poesía os aseguro que lo encontraría.

    Comparte
  • Es la sabiduría, con la misma sustancia que la duda, como la Poesía, más elocuente muda y más vestida cuanto más desnuda.

    Comparte
  • A lo mejor me inmolo. ¿Qué pinta aquí un anciano en rebeldía, como un muerto y más solo: - Dímelo, Poesía ¿muerto seré un poema todavía?

    Comparte
  • Poesía es monólogo, es pregunta final eternamente.

    Comparte
  • Pues, palabras, ¡atrás!, a morderse la lengua en rebeldía, y que no se hable más. Si la ciencia porfía, volved a casa de la Poesía.

    Comparte
  • La palabra fluctúa, la Poesía, cuando puede, actúa.

    Comparte
  • Todavía me quemas, fuego de las palabras que me callo.

    Comparte
  • La Poesía duda, y cuando así me ve calla y me ignora, me obliga a oírla muda, me hace llorar y llora, ¡Ay, San Juan de la Cruz, qué gran señora!.

    Comparte
  • Hace miles de años hubo una estrella que desatendía, la de los desengaños, la de la Poesía, la misma que ahora sigue en rebeldía.

    Comparte

¡SORTEAMOS UN MÓVIL!

Envíanos citas y participa en el sorteo de un móvil Android.

Participa

26.048 frases célebres

Busco una cita
Categorías